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jueves, 11 de agosto de 2011

¿Huesos? No, gracias.

   Es una pena que lo que motive estas palabras que escribo hoy sea una queja, una objeción si se quiere. Hace unos pocos días sintonicé el canal FX y de casualidad estaban pasando un capítulo de Bones, una de las favoritas del Comisario Lobo. Todo iba bien hasta que uno de los actores habló... ¡en castellano! No entraba en mis cabeza que alguna mente macabra decidiera doblar al español una serie que jamás se había visto en este formato, pero así era, y de repente David Boreanaz se encontraba diciéndole a su co-protagonista simplemente "huesos". Como si fuera poco, con el correr de los días me di cuenta con horror que esta nueva modalidad se convertiría en algo recurrente, ya que desde ese momento, absolutamente todas las series comenzaron a pasarse en castellano, y en ejemplos como Padre de Familia, las versiones en inglés (las originales, después de todo) dejaron de tener cabida. Este episodio me lleva a lo que quería expresar en este breve texto. Todavía no encuentro una razón por la que mucha gente disfruta más ver las películas o las series dobladas al español. Para cualquiera que se considere al menos simpatizante del cine esto debería ser inaceptable. En un principio porque ya el concepto de originalidad se pierde en gran parte si en vez de escuchar a Jim Carrey, escuchamos al mismo actor de doblaje que solía hacer la voz de Gokú (y esto es cierto). Tampoco el sonido del ambiente de la película es el mismo si hay otra pista de voces encima. De esto último no estoy seguro que sea así, sin embargo. Y como otra desventaja de los doblajes tenemos aquellas distracciones que suelen suceder cuando vemos una película, que tal vez no nos dejan escuchar bien un diáologo. En películas subtituladas tenemos la oportunidad de captarlo, porque la escritura se mantiene un segundo más, evitando este tipo de problemas. Con las series pasa lo mismo, ¿realmente alguien disfrutaba viendo en Telefé a La Niñera (no el adefesio de Florencia Peña, sino la original -que tampoco es la gran cosa-) con esas voces dobladas? Seguramente que sí, pero es algo que sigo sin entender. Cada voz tiene sus particularidades, cada actor imprime con esas voces sus características y hacen especiales a los personajes que encarnan. Créanme que escuchar la inconfundible voz de Morgan Freeman es un placer muy poco valorado. Y ésto no sólo se aplica al inglés, sino que preferiría ver una película en su idioma original cualquiera que fuese, sin importar si es japonés o árabe. Por eso aplaudo lo hecho por Mel Gibson en "La Pasión de Cristo", donde respetó el idioma original de la época, el hebreo. Como último comentario, me gustaría aclarar que también hay doblajes que valen la pena, y si tuviera que elegir dos cosas que a menudo prefiero ver en castellano serían Los Simpson (más por una cuestión de nostalgia y de acostumbramiento), al menos hasta la temporada 13, y las películas de Disney, que por lo general disfrutan de doblajes a la altura de las circunstancias. Aunque también debemos recordar esos horribles doblajes hechos hace algunos años por actores argentinos (por ejemplo en "Chicken Little"), caracterizados por un innecesario voseo. ¿Se acuerdan de eso? Mejor no hablar de ciertas cosas...

miércoles, 18 de mayo de 2011

Top 5 Razones por las cuales no seguir viendo Los Simpsons Bonus Track: Modernizados


Para terminar de una vez por todas con este ranking nefasto, voy a mencionar algo que a simple vista no es tan criticado pero está dentro de las razones que (al menos a mí) me desmotivan para seguir mirando el show. Como sabrán, Los Simpsons comenzaron allá por el año 1989, y cruzaron dos décadas muy diferentes, los 90 y la primera del Siglo XXI. Con los tiempos que corren, la brecha entre cada década, e incluso entre cada año, se agranda inimaginablemente. Lo que usábamos hace 15 años, ya hace 10 era obsoleto, lo que usábamos hace 5 años, hace 2 ya no sirve, y así. Los Simpsons siguieron esta regla, lamentablemente, y con el pasar de los años fueron adquiriendo nuevas terminologías, ciertas marcas en su lenguaje que los ponían en el tiempo y lugar en los cuales debían estar. Pues claro, hacia mediados de los 90, la internet era aún un misterio, y según Homero, todos estaban ganando dinero con la internet menos él y su familia, por lo que funda su empresa web "Compu Mundo Hiper Mega Red". Por supuesto que visto desde un punto de vista actual, éste episodio era un tanto inocente con el uso aún lleno de incertidumbres de la internet. Los años siguieron pasando y llegamos a usar nuevas computadoras, y al episodio del Señor X, donde Homero tiene su propia página web de chismes. En el episodio de Japón tenemos un cyber café. Pero entrado el nuevo milenio, también entraron los amarillos al sórdido mundo que comenzaba. Y es como hoy en día tenemos a la familia Simpson totalmente acostumbrados al uso de celulares, Ipods y de términos relativamente nuevos como Facebook, Twitter, MySpace, YouTube, entre otros menos populares por estas pampas. Y déjenme decirles que no me gusta ni un poco. Surge aquélla nostalgia noventosa de cuando apenas se sabía como usar un fax y que mandar un E-mail era toda una odisea. Otro punto a destacar sobre esta "modernización" es la de los dibujos mismos. Baudelaire pensaba que el progreso era monstruoso, y en el caso de Los Simpsons debo darle la derecha a Charles, quien debe estar revolcándose en su tumba al saber con qué fines lo cito. Los dibujos con el tiempo comenzaron a mejorar, como era de esperarse, hasta llegar al punto de que cada capítulo estreno tiene una calidad similar a la de la película, con sus exacerbadas dos dimensiones. Nuevamente me quedo con los viejos Simpsons, con trazos inacabados, con colores no tan chillones y rebosando de la buena magia. Y eso es todo lo que tengo para decir al respecto.

sábado, 14 de mayo de 2011

Top 5 Razones por las cuales no seguir viendo Los Simpsons: Puesto #1 Guiones


Sí, estaba anunciado de antemano que esta iba a ser la razón principal por la cual ya deberíamos, de una vez por todas, dejar a Los Simpsons en el olvido, como en una especie de complot mundial. Se trata ni más ni menos que de las ideas, el propio génesis de toda la genialidad que alguna vez tuvo el programa. Porque si no fuera por los cientos (estoy adivinando aquí) de escritores que trabajan para Matt Groening, este ranking no tendría lugar, ya que no estaríamos hablando de una gran serie y de su decadencia. Cuando los guiones no son buenos, los programas de TV fracasan y quedan en el olvido, pero para fortuna de Groening y sus asociados esto no fue así, y Los Simpsons tuvieron un éxito sin precedentes. Claro, en parte era el carisma que producían los personajes, casi en su totalidad, lo que causaba el éxito. Pero se debe destacar la calidad que tenían las historias que se contaban, algunas más que otras, y que no abusaban de recursos trilladísimos, como se ve actualmente. Me es difícil hoy en día ver un episodio estreno de la serie con una buena predisposición, ya que cuando hago el esfuerzo de darles una oportunidad, siguen reafirmando la idea de que dan lástima y un poco de asco, por supuesto. ¿Moe siendo jurado de American Idol? ¿En serio? Si, en serio. Sin embargo, lo que más causa extrañamiento no son las pésimas ideas, sino sus derivaciones. A lo que me refiero es que en los nuevos episodios la acción tiene saltos de lo más drásticos y extravagantes. En el capítulo que mencioné recientemente, el de Moe siendo juez de American Idol (¡¡¡les digo que es en serio!!) comienza con un concurso en Springfield que elegiría al "perro más feo". Y si bien es algo positivo que las historias sean algo impredecibles, esto ya es demasiado, porque algo es ser impredecible, pero otra cosa es tirar de los pelos un argumento durante casi media hora. Me cuesta mucho trabajo ver las viejas y gloriosas temporadas y pensar "¿cómo lo hacían?" y después ver una de sus nuevas bazofias y decir "¿en qué están pensando?" Muchos sentimientos encontrados tengo al respecto. Es decir, es natural que después de 12, 13 temporadas, con más de 20 capitulos en cada una de ellas, la calidad empiece a bajar, porque las ideas se van acabando. Pero, ¿realmente hace falta seguir reviviendo los mismos argumentos una y otra vez? ¿Cuántas veces más va a aparecer Bob Patiño para ser derrotado nuevamente? ¿Cuántas veces más va a aparecer Mona, la madre de Homero, que en realidad no estaba muerta, pero que sin embargo se va, nuevamente? Y así con fórmulas que se repiten constantemente. Fórmulas que ya les han sacado todo el jugo hace tiempo y que sin embargo siguen exprimiendo. Podría citar miles de ejemplos, tanto malos como buenos acerca de lo que refiere este texto, pero no hace falta, ya que están a la vista. Si ponen Telefé o Fox en cualquier momento del día están Los Simpsons, tanto los nuevos como los viejos. Y queda en los televidentes darle la espalda finalmente a esta serie, que lamentablemente se sigue ocupando de opacar todo lo bueno que hicieron con la absurda idea de jugar con el nombre solamente. 

lunes, 9 de mayo de 2011

Top 5 Razones por las cuales no seguir viendo Los Simpsons: Puesto # 2 No saber cuando parar


En este manantial de duras críticas hacia Los Simpsons que representa el ranking, llegamos a un punto crucial de mi pensamiento. Si tenemos en cuenta que el nivel de la serie en casi todos los aspectos fue ascendente las primeras diez temporadas (con altibajos, claro), podía confiarse que esto seguiría infinitamente con el correr de las temporadas porque Los Simpsons ya tenían un aura a su alrededor que todo lo que tocaban lo convertían en oro. Déjenme decirles que esta concepción es un gran ERROR, con mayúsculas. No había que ser un genio, sin embargo, para darse cuenta de que la bonanza no duraría para siempre y hace ya casi una década que el show comenzó a decaer en todos aquellos aspectos en los cuales brilló tanto tiempo. Ahora bien, lo hecho, hecho está, y ya no hay forma de borrar las últimas 9 olvidables temporadas y la película que cuadra dentro de las mismas calificaciones, pero realmente creo que hubiese sido respetable si por allá en el 2005, junto al estreno de la película, se hubiera puesto un punto final a la serie. De esa manera habría tenido alguna que otra temporada mediocre, ya hacia el ocaso, y de todas formas sería normal y hasta comprensible, dado que no existe tal cosa como la gallina de los huevos de oro. Pero muy testarudamente (si se me permite el término), los creadores y productores quisieron seguir sacándole el jugo a los amarillos, y estiraron la duración de la serie, un año tras otro. Si pensabas que la temporada 20 era la última, pues no, le seguía la 21, y si pensabas "ahora si que no dan para más", pues tampoco, porque la 22 vio la luz y llegó el punto en que no hay un horizonte visible en la mente de los productores. Es por esta razón que destacaré una y otra vez a Jerry Seinfeld y la comedia homónima. Seinfeld rechazó mucho dinero para la décima temporada y ya jamás volvió a hacerla. Tuvo 9 excelentes temporadas y la serie nunca tuvo el riesgo de caer en el aburrimiento. Pero esto no es así solamente con Seinfeld, ha pasado con muchas otras comedias y series que como máximo llegan a la décima temporada, ya con lo último en su tanque de ideas. Y eso es lo respetable. Los Simpsons en lo que a mí concierne serán uno de los mejores programas que hayan existido en la historia de la televisión, pero me temo que la gloria no es completa, ya que si esto sigue así, serán más las temporadas malas que las buenas. Hay muchas cosas que me faltaron decir y que quedarán afuera, como explayarme sobre la cantidad de gente que aún disfruta fervorosamente los nuevos episodios, pero no deseo extender mis palabras acerca de tópicos que poco valen la pena. En esta existencia todo tiene una vida útil. Michael Jordan no podría jugar a los 50 años porque no estaría a la altura de las circunstancias, pese a que en un pasado fue el mejor. Siempre es bueno saber cuando parar y Los Simpsons desconocen ese verbo. No me sorprendería, en unos ocho años, ver el estreno de la trigésima temporada, o de la tercer película y demases. Lo peor es que habrá millones que seguirán riendo sin importar lo que hagan. Los envidio.

martes, 3 de mayo de 2011

Top 5 Razones por las cuales no seguir viendo Los Simpsons: Puesto # 3 Haber sido superados

No quisiera exagerar, pero hoy en día prefiero ver muchas series antes que ver un capítulo nuevo de Los Simpsons, verbigracia "Padre de familia", "Futurama", "American Dad", "The Cleveland show", "South Park", e incluso la poco comprendida y subvalorada "Los reyes de la colina", todos ellos con sus respectivos episodios estreno. Es que algún día iba a suceder, Los Simpsons fueron superados y ya no forman parte de las prioridades de ningún televidente. Cuando me pongo a pensar en la nueva modalidad de ver series de televisión on-line y la traslado a Los Simpsons, me debato realmente si hay siquiera una persona que vea sus capítulos estreno, como comúnmente se hace con el resto de las series, ya que llegan a internet antes que a la televisión. Fue por eso que hace unos días miré el último de los especiales de terror por motus propio, por medio de la web. El episodio como lo esperaba no hacía justicia a la magia de anteriores especiales de terror, pero eso ya era de esperarse. Lo que si me sorprendió eran los comentarios de los que lo habían visto anteriormente, y llegué a la conclusión estadística de que cada diez comentarios, ocho eran altamente positivos (del estilo "¡es la mejor temporada de todas!"), mientras que uno era neutro (del estilo "no me gustó tanto") y el restante era negativo. Entonces me di cuenta de que la serie sigue teniendo casi la misma base de fans que siempre tuvo, algo de lo que ya estaba al tanto de todas maneras. En cuanto al hecho de haber sido superados por sus pares otrora "plagios", todo comenzó con "Padre de familia", quizás la más cercana a Los Simpsons, tanto en nivel como en su argumento y estructura. Pues déjenme decirles que si, "Padre de familia" es una versión algo más subida de tono de Los Simpsons, o al menos lo era al principio, porque con el paso de los años fue contstruyendo su propia identidad, para llegar a un nivel casi a la altura de lo mejor de Los Simpsons, allá por los 90, y es una constante ahora que cada temporada nueva sea mejor que la de los amarillos. No obstante, he notado que comenzada la novena temporada de "Padre de familia", los episodios son algo más débiles que los de años anteriores, lo que nos lleva obligatoriamente a pensar que si le pasó a Los Simpsons, tranquilamente puede pasarle a Peter Griffin y los suyos, demostrando que la fecha de caducidad es un mal común a todos los programas de televisión. 

PD: La imagen que he adjuntado es una portada de la revista Mad, donde se satiriza la presunta falta de originalidad de "Padre de Familia". Sin embargo -y perdón por el exabrupto- ¿quién la tiene adentro ahora? Les aseguro que no son los creados por Seth MacFarlane. Por otro lado, la tapa tiene una calidad destacable.

martes, 26 de abril de 2011

Top 5 Razones por las cuales no seguir viendo Los Simpsons: Puesto # 4 Homero


Sería una necedad negar que Homero Simpson es y ha siempre sido el epicentro del programa a lo largo de los más de 20 años que lleva al aire. Es por esa razón que resulta tan apenante que el personaje que tuvo el cambio más vertiginoso y repentino fuera él. De haber sido Marge o Lisa (que de hecho también lo hicieron), no hubiese sido tanto el problema, pero dado el hecho de que gran parte de las mejores frases y de paso las risas provenían de Homero, lo que nos encontramos ahora no llega a ser ni una sombra de aquél personaje. Durante las primeras 12 temporadas teníamos al Homero más clásico, el estereotipo de clase media norteamericana que todos conocemos; bebedor de cerveza, medianamente obeso, que le gusta sentarse en su sofá y ver televisión y que poco le interesa todo lo demás. Digamos que toda esa esencia no se perdió, pero si algo hacía especial a Homer J. Simpson era su ética algo retorcida, que sin embargo, al final de cada capítulo se enderezaba y terminaba haciendo lo correcto. Homero reparaba los desastres que él mismo creaba. Ya fuera con sus relaciones con su esposa o sus hijos (los más frecuentes) o de otro tipo. Entonces ya no era tan malo. Luego, todo lo bueno de Homero se fue modificando para hoy en día ser una masa amorfa de estupidez, y si fueron los productores y guionistas los que tuvieron la maravillosa idea de cambiar el eje de su personalidad así, lo lograron con creces. Ahora lo único que Homero sabe hacer es gritar, llorar, cantar en ciertas ocasiones que dan auténtica vergüenza ajena, y por sobre todo, aburrir al televidente. Si en un principio Peter Griffin era un plagio de Homero (como se sugiere en el mediocre episodio que visitan Italia), con el tiempo la balanza se fue inclinando para ya parecer que la cosa es al revés, y teniendo en cuenta el éxito de "Padre de Familia", el casi retraso mental que presenta Simpson emula al de Griffin. La estupidez de Homero, inocente estupidez en los 90, en el nuevo milenio es improductiva. Si en las nuevas temporadas buscan reír, miren para otro lado, busquen refugio en otros personajes. Porque también la atención de las tramas han cambiado y ahora cada vez más frecuentemente se centran en personajes secundarios y hasta terciarios, que años atrás nos hubiese parecido ridículo que tuvieran un episodio para ellos. De haber seguido apareciendo, ¿acaso habría hoy un capítulo cuya estrella fuera Lionel Hutz, por ejemplo? Porque si el intrascendente de Gil lo tuvo, ¿por qué un personaje mucho más rico no? Para concluir con la idea de Homero, es menester aceptar que el personaje que tanto hacía reir antes ahora es molesto. Son los efectos de la sobreexposición que han sufrido los Simpsons. De haber sido sabios, en el 2003 aproximadamente la serie debería de haber dicho adiós. Pero como muchas veces sucede, el dinero pesa más que la dignidad.

miércoles, 20 de abril de 2011

Top 5 Razones por las cuales no seguir viendo Los Simpsons: Puesto #5 Voces

Empecemos por algo obvio y fácil. Sin embargo, por más anticipado que pareciera este puesto, he oído repetidas veces que Los Simpsons comenzaron a decaer a partir de que cambiaron las voces. Esto es una falacia total. Realmente dudo que hoy en día, de haber crecido viendo la serie en su idioma original, los episodios me seguirían gustando sólo por el hecho de que Dan Castellaneta sigue poniéndole la voz a Homero. Las razones de la decadencia son varias, pero si las nombrara todas ahora nos quedaríamos sin ranking. En definitiva, se sabe que tanto Humberto Vélez, a quien vemos en la foto (no hace falta aclararlo, creo) como otros actores de doblaje se excedieron en el reclamo de sus aumentos y no tuvieron más opción que dejarlos ir, y con ellos gran parte del misticismo Simpson. ¿Acaso hicieron bien los productores? Desconozco la cifra que Vélez y sus colegas pedían a cambio de prestar sus voces, y pese que los reemplazos que consiguieron fueron dentro de todo aceptables, no tienen comparación con voces como las de Homero, el Sr. Burns, Raffa (las mejores en mi opinión), entre otras. Allá por el 2005 aproximadamente, vimos lo que tanto temíamos y que ya de algún modo sabíamos, cuando escuchamos esas nuevas versiones de las voces que tantas veces habíamos emulado citando alguna frase. Si mal no recuerdo (y no lo hago) el capítulo en cuestión fue uno de terror en el que Homero podía vaticinar la muerte de quien tocara. Aquél episodio también fue de lo más olvidable, pero para nada olvidable fue el hecho de ser el puntapié de esta nueva modalidad. Sostengo que este problema sólo lo padecemos aquellos que crecimos viendo la traducción latina, donde aprendimos tantos términos chicanos, ya que los oyentes del audio original siguen hasta el dia de hoy escuchando las mismas voces que hace 15 años. Para cerrar, en el capítulo donde Bill Gates "compra" el negocio de internet de Homero, éste le dice a Marge "Somos ricos, más ricos que los de doblaje", un pequeño chiste interno que pocos años más tarde cobraría gran importancia.

lunes, 18 de abril de 2011

Top 5 Razones por las cuales no seguir viendo Los Simpsons

Tarde o temprano iba a suceder. Luego de más de 2 años, vuelvo a caer en el ya trillado recurso de escribir sobre Los Simpsons, tal y como lo hacía en "A la grande le puse Cuca", blog incomprendido y adelantado a su época, cuya efímera vida no hizo más que resaltar el impacto que produjo en la web. Ya es sabida la decadencia que la serie ha sufrido durante los últimos, digamos, 7, 8 años (siendo buenos), y también estamos concientes de la pendiente creativa que caracteriza los nuevos episodios, la cual parece no tener fin. Por este motivo a continuación les daré cinco motivos por los cuales, a mi parecer, no se debería ya ver Los Simpsons. Claro está que estas sugerencias no surgirán ningún efecto, ya que la serie sigue teniendo el mismo éxito que tuvo siempre, dado que el público constantemente se renueva, y pese a que están aquellos que se percataron de la paupérrima calidad de las últimas temporadas, por cada uno de ellos hay otros cinco que siguen apoyando estos horribles experimentos televisivos. Quizás suene exagerado, pero créanme que el Comisario Lobo así siente esta decadencia, demostrando que el paso del tiempo no es sólo fatal para los seres vivos. Espero disfruten de mis humildes ponencias.

martes, 5 de abril de 2011

Pequeña reflexión sobre Arnold


Un par de noches atrás me encontré viendo por primera vez en mucho tiempo "Hey Arnold!", dibujo que solía ver hace unos siete u ocho años con mayor frecuencia, pero no con mayor entusiasmo. Aquéllos dos episodios que vi me ayudaron a por fin cerrar una idea que siempre rondó en mi cabeza sobre el programa. He sostenido durante algún tiempo mi hipótesis de que "Hey Arnold!" era diferente a sus contemporáneos y en general a todas esas caricaturas destinadas a un público pre-pubescente, pero que en éste caso al menos, nostálgicos como yo pueden disfrutarlo de igual manera. ¿Por qué es Arnold diferente a los demás entonces? Pues para empezar, presentaba situaciones y personajes que a menudo no cuadraban dentro de los estándares de una tira de Nickelodeon o Cartoon Network. Muchos de los personajes de Arnold provenían de familias disfuncinoales, y a menudo vivían desventuras acordes al salvaje mundo real en el que vivimos. Dentro de estas desventuras puedo recordar robos, discriminaciones, abusos psicológicos y a veces el escarnio de sus pares. Sin ir más lejos, estoy seguro de que Arnold era el único programa donde los episodios no terminaban tan bien como uno desearía, y eso era lo genial que tenía, que respetaba las leyes de la realidad dónde no todo es un cuento de hadas que se resolverá de la manera que queremos. Era recurrente que Arnold y sus amigos pasaran por diversos tormentos para al final no obtener ninguna recompensa a cambio, sólo porque en la ciudad donde vivían nada te asegura la redención. Los personajes de Arnold caminaban la noche, y no temían hacerlo. Y muchas veces cayeron, algunos sin poder levantarse, y era ahí donde se le mostraba al televidente de la forma más cruda que la vida no es todo color de rosa y que los finales felices tienden a ser esquivos. Si bien en otros shows del estilo podía haber personajes débiles moralmente, por lo general al final se reponían y volvían a la senda del bien, siempre aprendiendo una lección. En el caso de Arnold no era así. No nos olvidemos del Sr. Kokoshka, un vago, vividor y analfabeto, al cual Arnold intentó ayudar en un episodio encontrándole un empleo, sólo para que su buena fe fuera abusada por este hombre que al final de cuentas no cambia y continúa siendo un holgazán como al principio. Entonces es cuando llegamos al personaje de Arnold, protagonista absoulto del dibujo animado. A lo largo de toda la serie es el más centrado, y el que responde a sus obligaciones morales, sin importar si ello le beneficia o no. Suele haber episodios donde su bondad se ve tentada a pasar al otro lado, pero si había una constante en la tira era que Arnold no daría su brazo a torcer. Son estas razones las que me hacen pensar que con "Hey Arnold!" pudimos presenciar algo diferente, algo que no todas las caricaturas tenían para ofrecernos, y eso era un puñado de realidad para un público que a partir de ese momento comenzó a desconfiar y finalmente aceptó que los cuentos de hadas no existen.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Top 5 Comedias Yankis Bonus Track: How I met your mother

Para cerrar de la mejor manera el ranking de las mejores comedias yankis, quería hablar de alguna que aún siguiera vigente y que todavía no haya terminado (aunque The Office también continúa, lejos de estar en su mejor nivel sin embargo). ¿Qué mejor entonces que How I met your mother para ejemplificarlo? Si vamos a los meros hechos, se trata de un grupo de amigos, jóvenes ellos, viviendo en Nueva York y experimentando amores, desamores, entre otro tipo de eventos (¿les suena?). Con esa descripción tan tendenciosa que acabo de hacer, es posible que se la acuse de trillada y se la compare con "Friends", pero déjenme decirles que How... no es ni remotamente parecida, por más que su estructura sea casi la misma. Es como si a Friends le hubiesen echado una pizca de "Seinfeld" y en vez de estar en los 90, se sitúa en los 00 (que feo que queda). Perdónenme si mis comparaciones les resultan desatinadas, pero no puedo con mi genio, toda comedia es y será comparada con Seinfeld y por lo tanto, perderá. Pero volvamos a How... Lo diferente de esta comedia es que para empezar, está contada en retrospectiva por su protagonista, quien le cuenta a sus hijos, justamente, como conoció a su madre. Por lo tanto, los capítulos están llenos de idas y vueltas espacio-temporales, comandadas por una voz en off ubicada en el año 2030. Otro de los puntos a remarcar es Barney Stinson: definitivamente es el personaje que se lleva todas las palmas a lo largo de la serie. A cargo de Neil Patrick Harris, es un mujeriego que tratará de acostarse con cualquier mujer que se lo proponga, siempre acompañado de su traje. Si bien esto que dije bastaría para que éste fuese un personaje no más que del montón, Harris le da una impronta a Barney que lo hace querible y a la vez maravilloso. Cabe la posibilidad de que haya dejado muchas comedias afuera del ranking que gozaron de mayor popularidad y de mejores críticas que esta, pero tengo confianza en que en un futuro se verá como una de las grandes sitcoms de comienzos del siglo XXI, al menos, y eso no es poca cosa. Sólo queda seguir mirando sus capítulos hasta averiguar finalmente quien es "vuestra madre".

domingo, 13 de marzo de 2011

Top 5 Comedias Yankis: Puesto #1 Seinfeld

Todo el universo Seinfeld es perfecto. No he encontrado aún una comedia que me deslumbre de la manera que lo hizo esta por tantos años, y lo sigue haciendo. Y si realmente tuviera que explicar de que se trata, me encontraría en un callejón sin salida, ya que, como siempre se la promocionó, es una serie sobre "nada". Pero al mismo tiempo, habla de todo. Habló de temás tabú antes que nadie, y sin siquiera tener que mencionar ciertas palabras, todo estaba librado a la imaginación del espectador ("The contest" es el paradigma de esto). Pero esto no es lo mejor que tiene Seinfeld, sino el humor, tan absurdo, tan real y que siempre es vigente, sin importar si pasan 15 ó 20 años. Seinfeld no pasa de moda y tampoco queda en el pasado. Si hablamos del elenco, no hay palabras que puedan describir la magia que estos cuatro fantásticos han repartido a lo largo de las 9 temporadas que duró el show. ¿O me van a decir que acaso hay algún personaje mejor que George Constanza? ¿O alguno mejor que Cosmo Kramer? A partir de la aparición de estos dos en el prime time, el resto siempre tuvo que competir por el segundo lugar. Debo destacar todo el círculo de personajes igualmente neuróticos que rodea a los protagonistas y que forman un halo de genialidad. Uncle Leo, Frank Constanza, Lloyd Bront, The Soup Nazi, Babu Bat, David Puddy, y la lista sigue. Sin embargo, más allá de la originalidad del programa en sí, una de las cosas que más valoro de Seinfeld es lo consciente y responsables para con el público que fueron sus productores. Aunque en realidad no fueron los productores, sino el mismo Jerry Seinfeld, quien habiendo sido ofrecido 2 millones de dólares por episodio para una décima temporada, decidió parar la pelota. Todas las 9 temporadas de Seinfeld son increíblemente consistentes, una mejor que la anterior, y con un episodio final a la altura de las circunstancias, cosas que no todos saben hacer (como cierto programa animado con protagonistas amarillos). Y Jerry Seinfeld nunca volvió a actuar, más que en algún que otro cameo. Los demás protagonistas si siguieron, pero con poco éxito, tal vez la menos desdichada fue Julia Louis-Dreyfus, la cual consiguió la redención de cierto modo con "The new adventures of old Christine", y venció a la temida "maldición Seinfeld". Aparentemente, Jerry fue el único que supo lo magnífico que tuvo entre manos como para no caer en la tentación de arruinarlo. Si es así, sólo tengo para decirle gracias, gracias por la magia.

jueves, 10 de marzo de 2011

Top 5 Comedias Yankis: Puesto #2 Frasier

Kelsey Grammer interpretó al mismo personaje durante más de 15 años seguidos en dos comedias diferentes: Cheers y Frasier. Por eso es que resulta tan complicado no asociar al actor con ese rol que le dio tanto a lo largo de su carrera. En lo que se conoce como un spin-off  de la serie Cheers, Grammer interpreta al psiquiatra más "mediático" de Seattle, ya que tiene su propio programa de radio donde los oyentes le hablan de sus problemas y él los ayuda. Pero claro, el quid de la comedia en cuestión es ver como es la vida personal de Frasier Crane, con su padre policía con el que muy poco tiene en común, con un hermano psiquiatra también con el que constantemente compite, y que a la vez se le asemeja mucho. Por más seguridad que Frasier pueda brindar en su show radial a diario, él mismo sufre a menudo de todo aquello que un psiquiatra debe curar: ataques de nervios, delirios repentinos, ansiedad,  y todo tipo de cosas que hacen pensar en lo paradójico de su situación. También debe lidiar con sus relaciones amorosas y con sus problemas para formalizarse, además del hecho de que siempre busca algo, por más mínimo que sea, para zafarse de las mujeres. Por último me gustaría destacar que Frasier no sería mucho sin el gran elenco que lo rodea, sobre todo su hermano Niles, con quien han encarnado una buena dupla, y también, en mi opinión, son los primeros en hablar de temas que el televidente promedio no conocía. Me refiero con esto a sus discusiones tan "snob" sobre vinos, ópera, y arte refinado en general. Es algo similar a lo que hoy en día se da en "The Big Bang Theory" con sus conversaciones de cómics y ciencia. Si bien Frasier no es de las sitcoms más populares en esta parte del mundo, los años que tuvo espacio en Sony me alcanzaron para que se alzara como -casi- mi favorita. Sólo superada por la más grande de todas.


*Dato de color: Kelsey Grammer, en la versión original de Los Simpsons, hace la voz de Bob Patiño (dato conocido). En tanto, su hermano en la ficción David Hyde Peirce (Niles Crane), le dio su voz a Cecilio, hermano de Bob en un recordado capítulo de la serie. Es por eso que en un momento se ve un cartel negro en medio del episodio (recurrente en cada capítulo de Frasier) que dice "Frasier es una serie que se emite..." etcétera (no recuerdo con exactitud que dice). También el departamento de Cecilio es muy parecido al de Frasier.

martes, 8 de marzo de 2011

Top 5 Comedias Yankis: Puesto #3 Two and a half men

Es difícil imaginarse un casting mejor que el llevado a cabo en Two and half men (quizás en la comedia que está #1 en el ranking). Si de hecho llamaron a Charlie Sheen para que hiciera... de él mismo. Porque salvo el apellido, las similitudes entre el Charlie Sheen de la vida real y el Charlie Harper de la ficción son de lo más evidentes. Se conoce la fama de Sheen de jugador, mujeriego y alcohólico, incluso hasta el punto en que deja de ser gracioso (por algo la vida no es una comedia). Y el papel que encarna no es muy diferente. Fue entonces que catapultó al estrellato absoluto nuevamente la carrera de Sheen, que venía navegando en los mares de la intrascendencia desde hacia un par de años antes de que comenzaran con "Men". La serie no sólo le hizo un favor a su protagonista sino que también dio a conocer a sus partenaires Jon Cryer (Alan) y Angus T. Jones (Jake), cerrando un casi perfecto círculo co-protagonistas, cuya química en cámara se puede ver a la perfección a lo largo de las ya varias temporadas que se han hecho de la comedia. Irónicamente, mientras escribo esto, Charlie Sheen está siendo despedido de la comedia por la Warner debido a su sórdida "vida real", y no sólo eso, sino que los productores piensan continuar el rodaje de los episodios sin él. Esperemos que no sea así, sería un verdadero desatino. Para resumir, Two and a half men es un gran producto y muy exitoso en los últimos años, quizás a causa del contraste entre los hermanos Harper tan acentuado tanto en el aspecto estético como emocional de ambos personajes. Chuck Lorre, creador de la serie, ha sacado al aire "The Big Bang Theory" y "Mike and Molly", sendas comedias de un humor similar a "Men", pero que no están a la altura. Es una lástima que el emprendimiento más importante que llevó a cabo termine de esta manera, pero así es el mundo del espectáculo.

sábado, 5 de marzo de 2011

Top 5 Comedias Yankis: Puesto #4 The Office

The Office quizás sea diferente del resto de sus pares por varias razones. Para empezar, no es originalmente una comedia norteamericana, sino que inglesa (probablemente ya sabían esto), ideada por Ricky Gervais. No obstante, la serie original apenas si duró más de 10 episodios, mientras que The Office (US) ya ha emitido más de seis temporadas, por lo que lejos quedaron las épocas de odiosas comparaciones. Por otro lado, no tiene las clásicas risas pre-grabadas (laugh track) que mencioné anteriormente en el texto introductorio del ranking. Esto le da un aire más de naturalidad, sumado al hecho de que está filmado como si fuera una especie de documental/reality show. Adentrándonos en la comedia, tenemos como principal highlight a Steve Carell y lo que es uno de los mejores personajes de la TV de los últimos años. Porque Michael Scott lo tiene todo para ser el jefe más odioso, molesto, imprudente, irresponsable e inoportuno que haya, y siempre con una sonrisa, como si no supiera lo que está sucediendo. Es también esencial el aporte de su lamebotas personal Dwight Schrute, en otro papel igual de genial en las manos de Rainn Wilson. Este glorioso tándem y el resto del elenco, cada uno con sus propias locuras y excentricidades (a excepción de Pam y Jim) crean situaciones atípicamente cómicas y momentos tan incómodos que hacen que uno cambie de canal, a veces por sentir verguenza ajena. Pero eso es lo grandioso que tiene The Office. Es sin embargo, algo habitual en los episodios más nuevos que los protagonistas pasen más tiempo fuera de la oficina que dentro de ella, algo que en la versión británica no sucedía casi nunca en el poco tiempo que duró*. De todos modos, The Office tiene mucho que ofrecer para hacer reír a su público de manera diferente a la que acostumbran.




* Reconozco que esta es una de esas "odiosas comparaciones".

viernes, 4 de marzo de 2011

Top 5 Comedias Yankis: Puesto #5 Friends

Creo fervientemente que si hubiera un manual de cómo hacer una sitcom, Friends respetaría al pie de la letra cada inciso y cada punto en él. Porque si lo pensamos bien, lo tiene todo: situaciones cómicas (obviamente), malentendidos, relaciones amorosas que vienen y van, y protagonistas jóvenes y atractivos. Sólo por eso, debería de estar en el puesto número uno, ya que no sólo la avalan 10 años de ininterrumpido éxito, sino que quizás haya sido la comedia más vista de todos los tiempos. Debo decir que de hecho Friends es una gran comedia y que su éxito está totalmente justificado, a pesar que en sus últimos episodios se haya desdibujado un poco, dado que el único cabo que los productores querían atar era el del intermitente amor entre Ross y Rachel. No contentos con tener millones de televidentes, la sitcom catapultó a la fama absoluta, de distinta manera, a sus seis protagonistas. Y digo de distinta manera porque David Schwimmer y Matt LeBlanc tuvieron la porción más pequeña de esa fama. Después de Friends raramente han sido vistos como otra cosa más que como "Ross" y "Joey". La razón entonces por la que Friends ocupa el quinto lugar es que es algo ingenua y sus personajes siempre son políticamente correctos, no tienen la maldad que hace tan interesantes algunas interpretaciones (como se veían en Seinfeld). Sin importar como, sabías que al final del episodio iban a terminar haciendo lo que era correcto. De ninguna manera esto destiñe mi opinión sobre la serie, pero es mi deber desmitificar las voces que la enaltecen sin dudar como la mejor. Aunque es innegable que haya sido un hito en los 90's y en parte de la primera década del siglo XXI.  

Top 5 Comedias Yankis

Después del exitosísimo ranking de mis discos de los 90', llega a Comisario Lobo Dice las mejores comedias que ha dado la televisión norteamericana (nuevamente, en lo que mi opinión respecta). Las comedias yankis son quizás un placer culpable, ya que para mucha gente resultan productos que rebosan de capitalismo y que poca gracia les hacen. En lo que a mi concierne, siempre he podido disfrutarlas, hay algo de ese tipo de humor que me cautiva y me divierte. Tal vez a mucha gente le divierta Midachi, y a mi me parece la mierda más grande del universo, pero sobre gustos...
Otro tema a tener en cuenta son las risas pre-grabadas, las cuales se activan cada vez que hay un gag o un chiste. Para la gente que no disfruta de las sitcoms esto puede llegar a ser un verdadero fastidio, ya que nadie quiere que le indiquen cuando reír y cuando no (como si eso fuera posible). Incluso para un televidente asiduo como yo en ocasiones resulta bastante molesto el uso de este recurso. Sin más preámbulos, estas son mis favoritas.