Lamento haber caído en la letanía nuevamente y haber abandonado por un tiempo la creación de nuevas entradas, pero esto se acaba hoy, ya que pasaré a transcribir un fragmento de la novela de W.G. Sebald "Austerlitz" que me gustó y me pareció pertinente compartirlo.
"Incluso ahora, cuando me esfuerzo por recordar, cuando he vuelto a ocuparme del cangrejo del Breendonk y leo en la leyenda las palabras antigua oficina, imprenta, barracas, sala Jacques Ochs, celdas de confinamiento, depósito de cadáveres, cámaras de reliquias y museo, la oscuridad no se desvanece sino que se espesa al pensar lo poco que podemos retener, cuántas cosas y cuánto caen continuamente en el olvido, al extinguirse cada vida, cómo el mundo, por decirlo así, se vacía a sí mismo, porque las historias unidas a innumerables lugares y objetos, que no tienen capacidad para recordar, no son oídas , descritas ni transmitidas por nadie, historias por ejemplo, esto se me vuelve a ocurrir ahora por primera vez desde aquellos tiempos, al escribir, como las de los colchones de paja, que, como sombras, yacían sobre los catres de madera amontonados, porque la paja que había en ellos se desintegraba con el paso de los años, se hacía más delgada y más corta, se encogía, como si fueran los restos mortales de aquellos, así lo recuerdo ahora, pensé entonces que en otro tiempo habían yacido allí en esa oscuridad."
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domingo, 30 de octubre de 2011
sábado, 17 de septiembre de 2011
De iluminaciones y anterioridades
¿Existe algo así como la mujer perfecta? No. Pero esto se le acerca bastante.
viernes, 2 de septiembre de 2011
El Bueno, el Malo y el Comisario Lobo
El barrio al que pertenezco es cuna de algunos de los personajes más particulares que me he cruzado en la vida. Me he encontrado caminando estas calles que camino desde que me mudé hace más de cuatro años, y periódicamente los veo en su cotidianidad. Me los encuentro en la carnicería, yendo a tomar el micro, yendo hacia otros lugares. Y ellos también se dirigen a sus destinos, sin saber que los observo y que me imagino de cierta forma cómo serán sus vidas, porque hay personas que me intrigan, y estas cuadras están repletas de ellas. Hoy quisiera hablar sobre uno en particular. Desconozco su nombre, su edad, su procedencia y nunca escuché su voz, ni nada por el estilo. Por lo tanto, me tomé la libertad de bautizarlo como El Cowboy de Tolosa. Se trata de un hombre de unos 45-50 años, de baja estatura y corpulento, aunque estoy siendo generoso, ya que lo correcto sería decir que es un tipo gordo. Pero no lo suficientemente gordo como para no vagar por el mundo y cruzarse al menos una vez a la semana en mi camino y llenar de incertidumbre mi día. Pasada ya su descripción física, vamos a lo que me llama la atención de él. No por nada en mi mente es El Cowboy y no Jorge, como quizás pueda llamarse. Una de sus características es que lleva puesto un sombrero de vaquero tejano de principios del siglo XX, SIEMPRE. Y pongo siempre con mayúsculas porque verdaderamente jamás lo he visto sin él (dejaría de tener sentido su existencia si algún día sucediera). Diría también que es calvo, pero no lo sé a ciencia cierta, aunque si sé que no tiene pelo largo. Algo que ha menudo El Cowboy también viste son botas del estilo western, aunque últimamente se ha aparecido con frecuencia con zapatillas negras. Podría afirmar que se vendió, pero el estoicismo y la actitud con la que porta su sombrero es tal que mi fascinación no ha cedido ni un poco. También es un hombre que parece no sentir el frío, ya que la mayoría de las veces que lo vi, estaba usando una musculosa, sin importar la estación, además de su ya consagrada riñonera en su cintura. Lo veo caminando y parece que va hacia ninguna parte, o que va a todas partes. A lo mejor no existe y sólo yo lo veo, sería grandioso que así fuera. Es entonces que me imagino conversando con él, y compartiendo las miles de historias que una persona como él debe tener en su archivo. Y yo escuchando atentamente, y anotando. Creo que son esas personas las que son realmente interesantes. Las que acumulan anécdotas por vivir simplemente, caminando en lo burdamente denominado como la "jungla de cemento" y los que no temen en compartirlas con un extraño, aunque a esta altura ya no somos extraños. No nos saludamos, no nos conocemos, y jamás hemos cruzado palabra (tal vez nunca lo hagamos) pero ambos sabemos que el otro está ahí. Por otro lado, mis ganas de conocerlo se ven desafiadas cuando recuerdo que a veces la idealización puede ser un arma de doble filo. Sé muy bien que podría llevarme una decepción al entablar una conversación con él, porque está la posibilidad de que no sea esa persona que espero que sea. Me explayaré sobre esta sensación en otro momento. Lo que sí sé es que, en un par de horas, cuando me vaya a tomar el 273, quizás lo vea y tenga ganas de preguntarle a donde va, o que fue de su día. Quien sabe, puede que este sea el día en que lo haga. Pero lo más probable es que no.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Abrevia y triunfarás
Siempre he pensado que si se tiene que acortar una palabra, es mejor ni siquiera decirla, y es por dicha razón que a menudo odio el uso de apócopes para ciertas palabras muy extensas como para gastar tanto tiempo enunciándolas. Aunque admito que en muchas, muchísimas ocasiones me he visto usando el clásico "profe", pero ese sería una excepción. A continuación algunos de esos apócopes que nunca me oirán decir:
-Cole
-Compu
-Facu
-Galle (éste es menos frecuente)
Aquellos denominados "tecnológicos":
-Face
-Eme (para referir al MSN)
Y el peor de todos:
-Peli
Y si les parece que este blog no puede caer más bajo, es porque aún no vieron esta foto
-Cole
-Compu
-Facu
-Galle (éste es menos frecuente)
Aquellos denominados "tecnológicos":
-Face
-Eme (para referir al MSN)
Y el peor de todos:
-Peli
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lunes, 22 de agosto de 2011
Algo llamado Green Naugahyde (o una forma de catarsis)
Tuve un sueño
en que todo estaba y
nada era la
gran cosa, como suele suceder
o sí lo era y no tenía idea
Quien anda ahí me preguntaba
una y otra vez
era todo lo que podía hacer
Andar, y más andar
como un vagabundo
entre la gente vagabundeando
perdiendo el sentido de estas palabras
tanto que tengo que comenzar
a contar todo otra vez, aunque cause
risas
Que qué hacía?
usaba las manos
en el eterno arte de escribir sin saber escribir
Eleven anclas, ahoy!
seguramente habrá gritado ahab
temiendo la gran bestia blanca
antes de ser devoureado
Casi que ya ni importa (ya quisieras, verde "n")
otros piensan, y si
no se entiende
Es porque
la respuesta está al principio, siempre
en que todo estaba y
nada era la
gran cosa, como suele suceder
o sí lo era y no tenía idea
Quien anda ahí me preguntaba
una y otra vez
era todo lo que podía hacer
Andar, y más andar
como un vagabundo
entre la gente vagabundeando
perdiendo el sentido de estas palabras
tanto que tengo que comenzar
a contar todo otra vez, aunque cause
risas
Que qué hacía?
usaba las manos
en el eterno arte de escribir sin saber escribir
Eleven anclas, ahoy!
seguramente habrá gritado ahab
temiendo la gran bestia blanca
antes de ser devoureado
Casi que ya ni importa (ya quisieras, verde "n")
otros piensan, y si
no se entiende
Es porque
la respuesta está al principio, siempre
viernes, 19 de agosto de 2011
Words like violence
Cada tanto me pongo a pensar en aquellas palabras que considero mis favoritas. Siendo una persona a la que le cuesta tener favoritismos en absoluto, ya sea en cuanto música, cine, comidas o lo que sea, esto es un gran paso. Una vez un compañero me dijo que las palabras favoritas de uno eran las que más comúnmente usamos. Lamentablemente debo disentir con su opinión, aunque sea válida, y hasta tenga sentido. Hay ciertas palabras que disfruto enunciar, tanto como leer debido a su riqueza léxica o simplemente porque suenan bien. Algunas de ellas son por ejemplo, "otrora", "paradigma", "antropomórfico" y "ambivalente". Estoy seguro que hay muchas más ("verbigracia", quizás). En fin, solamente quería compartir eso. No voy a poner los significados de dichas palabras porque existe algo llamado diccionario y porque no tengo ganas. Pido disculpas de antemano por mi lenguaje tan coloquial. ¿Y las de ustedes? ¿Cuáles son sus palabras predilectas? Aunque esto es una pregunta retórica (otra gran palabra), ya que nadie se molesta nunca en comentar. Au revoir.
sábado, 9 de julio de 2011
¡Excelente, excelente!
No tengo mucho tiempo, así que hoy dejaré una breve recomendación. Se trata de un blog de un... no sé realmente como llamarlo, compañero, colega, o aquellas dos cosas y también amigo. A pesar de que hace par de meses que no hay nada nuevo (y qué mal que está eso), http://hamletsesacalosojos.blogspot.com tiene muchas cosas interesantes para leer. Aunque claro, entenderlas será ya otro tema, porque no les garantizo que vayan a captar la esencia de lo que allí se expresa. Pero sin miedo ingresen, desde ya que lo redactado en este blog supera con creces al Comisario Lobo y sus ponencias tan banales. Por eso, lean y disfruten del vasto conocimiento alguien más.
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